Zamora y los jabalíes

Ya en varias ocasiones se ha comentado, en esta misma tribuna, el problema que están generando los jabalíes, a nuestra ganadería y a nuestra agricultura, como consecuencia directa de su súper – población totalmente descontrolada y de la carencia de unas actuaciones adecuadas por parte de las distintas administraciones que parecen estar “acobardadas” frente a los colectivos anti – sistema de siempre.

Ahora UPA-ZAMORA ha denunciado la situación tan complicada que sufren en este caso los agricultores de Tábara. La situación ha llegado a un punto tal que, incluso, se están viendo obligados, para intentar ahuyentar la plaga de jabalíes que les acosan, amén establecer patrullas nocturnas a utilizar tractores y todo tipo de artilugios sonoros para hacer ruido por la noche que evite que los jabalíes destrocen cultivos enteros.

La organización califica como límite la situación que sufren los agricultores de esta zona de la provincia, que pasan las noches al sereno para salvaguardar sus parcelas, especialmente de maíz. Por esta razón exige de una vez por todas, la estructuración y aplicación de un plan de control que sea eficiente y eficaz. En este plan deberían implicarse, como es lógico, todas las administraciones y, por supuesto, los colectivos de cazadores. El objetivo es muy claro: reducir drásticamente la actual población de jabalíes y, paralelamente, realizar un control efectivo de la misma /en definitiva: lo que tantas veces hemos pedido desde este boletín).

En este momento UPA afirma que: “el daño económico que están sufriendo los productores es elevadísimo y el daño anímico es irreparable, si tenemos en cuenta que los afectados comprueban que la única solución está en pasar toda la noche en unas patrullas nocturnas a la intemperie para ahuyentar a la fauna salvaje”.

En base a todas esta razones UPA exige a las administraciones que permitan a los agricultores (y a los ganaderos obviamente) trabajar con dignidad, y para ello se debe tomar, sí o sí, medidas urgentes, puesto que la situación actual es sencillamente vergonzosa.

Además, la organización hace un llamamiento a los partidos políticos para «que sean responsables y actúen ya mismo con medidas reales y concretas para apoyar a las personas que desarrollan su actividad profesional en el medio rural.

UPA también recuerda, una vez más, amén de que el debate público sobre la fauna salvaje se está enconando en posiciones absolutamente extremistas sin utilizar argumentos lógicos y, de esto, el único perjudicado es el equilibrio del medio rural, y los propios agricultores y ganaderos, la permanente inacción administrativa actual está provocando una plaga incontrolada de jabalíes por todo el territorio, que puede llegar a crear verdaderos “paraísos y santuarios de enfermedades transmisibles”.