Protocolo común en la U.E. para los productos alimenticios

La Comisión Europea afronta la creación de un protocolo común a nivel de la Unión Europea que pueda permitir analizar la calidad de los productos alimentarios de características y empaquetado similar que se venden en los diferentes Estados de la Unión.

Esta es una cuestión que se lleva años debatiendo; así, por ejemplo, el denominado Grupo de Visegrado (República Checa, Eslovaquia, Polonia y Hungría) había reclamado ya en marzo del pasado año 2017 una solución a este problema, dado que diferentes estudios habían puesto en evidencia que los consumidores en estos Estados son los más afectados por estas prácticas empresariales tendentes a fijar distintos precios de venta al público en función de las zonas geográficas de venta.

Con el mencionado protocolo se pretende aplicar una metodología que evite los problemas que genera la denominada “calidad dual”. La “calidad dual” surge cuando un producto destinado a la alimentación humana es envasado o empaquetado de la misma forma, pero tiene distintas calidades en distintos Estados, aunque todos estén dentro del mercado único.

La nueva metodología común, ha sido desarrollada por el Centro de Investigación Conjunta (JRC) de la Comisión y se utilizará para verificar si los productos alimentarios que se ponen a la venta en cualquier estado de la Unión cumplen las leyes europeas de seguridad y de etiquetado, una característica del envasado que no debe inducir a error al consumidor.

Con la misma se espera que se aporte una información valida acerca de las diferentes composiciones de productos que se venden bajo la misma marca. En este sentido, la Comisaria Europea de Consumo, la señora Vera Jourová, ha hecho especial hincapié en que “el mercado único no puede ser uno de estándares dobles. Todos los ciudadanos de la UE deben sentir que son tratados de la misma forma y que se les ofrece información justa y clara sobre los productos que compran”

Su aplicación queda en manos de las autoridades nacionales de protección de los consumidores y de seguridad alimentaria, que llevarán a cabo una campaña de análisis paneuropea para recolectar datos sobre la problemática de la calidad dual de los alimentos. Esta campaña estará coordinada por el JRC (el Centro Común de Investigación; una Dirección General de la Comisión Europea, ubicada en Bruselas que se encarga de proporcionar asesoramiento científico y técnico a la Comisión Europea y a los Estados Miembros en apoyo a sus políticas).

Los resultados se esperan para finales de 2018 y la Comisión espera que la campaña pueda suponer una “guía práctica” para las autoridades que investigan estos asuntos.