Cómo comunicar para cambiar la percepción acerca de la producción de huevos: la campaña “El huevo de etiqueta”

 

Hace unos años, leer la información de la etiqueta de los alimentos era un ejercicio que solo algunos consumidores “rara avis” practicaban. Las nuevas tendencias hacia un consumo alimentario más responsable nos invitan a conocer el origen de los alimentos, cómo se producen y cuáles son sus propiedades nutricionales. Hemos aprendido a valorar distintas opciones antes de comprar.

Pero esto no sucede en todos los casos. Esa fue la conclusión de la primera encuesta “Huevómetro”, encargada en 2014 por Inprovo (Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos) en el marco de la campaña de información “El huevo, de etiqueta”, cofinanciada por la Unión Europea y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Medía el conocimiento de los españoles sobre el etiquetado y el marcado de los huevos, y concluía que son menos quienes leen el etiquetado de los huevos que el de los alimentos en general. Además, aunque el 63% aseguraba fijarse en el código marcado en la cáscara del huevo, tan sólo un 2% lo identificaba correctamente con el sistema de producción y la granja de origen. Siete de cada diez españoles desconocían la existencia del Modelo Europeo de Producción de huevos, más de 70 normas que garantizan la seguridad alimentaria, el bienestar y la sanidad animal, el respeto al medio ambiente y la sostenibilidad. Y daba un dato muy importante para nosotros: un 75% de los consumidores se fían de la información que dan los productores.

Así que Inprovo puso en marcha su campaña “El huevo, de etiqueta” para explicar al consumidor cómo se producen los huevos en la Unión Europea, el significado del etiquetado y del código marcado en el huevo, y cómo elegir el huevo que mejor se ajusta a sus preferencias. Los productores han sido los portavoces y protagonistas de la campaña. Durante dos años, 33 profesionales del sector han recorrido España explicando a consumidores, estudiantes y periodistas el trabajo que hacen en las granjas y centros de embalaje de la UE para garantizar que los huevos que ponen en el mercado son de calidad, frescos y seguros. Comprobaron el interés que despierta nuestro sector y las numerosas dudas y preguntas que suscita. Clara y Moreno, las “huevomascotas” de la campaña, fueron el mejor reclamo para captar la atención de los periodistas sobre la campaña y sus mensajes, que han llegado a casi todos los rincones de España.

Más de 25.000 km y 124 encuentros informativos después, los resultados del último “Huevómetro” muestran que tras la campaña muchos más españoles conocen el significado del código del huevo (26,4% en 2016 frente a 11,3% en 2014), si bien solo lo interpretan correctamente el 3,4% (un 2% en 2014). Además, un 40% de los encuestados sabe ya que existen normas que garantizan la sostenibilidad de la producción, un 11% más que en 2014.

Y lo más importante: todas las noticias sobre la campaña (622 durante estos dos años) han ofrecido una imagen positiva de la campaña, de los productores y del huevo. “El huevo de etiqueta” ha sido un éxito de todo el sector. La transparencia, el contacto directo entre productores y consumidores y el excelente diseño de los materiales de la campaña han generado atención y confianza, lo que nos anima a continuar la importante tarea de comunicarnos con la sociedad.

 

María del Mar Fernández Poza

Directora Asociación Española de Productores de Huevos (Aseprhu).