Avances en la propuesta de la Comisión Europea para reducir la presencia de ácidos grasos trans en los alimentos

En el contexto de un Comité Permanente, los Estados miembros respaldaron hace unos días la propuesta de la Comisión de establecer un límite máximo para el uso de grasas trans en los alimentos producidos industrialmente en la Unión Europea (EU).

El Comisionado Vytenis Andriukaitis, que es quien está a cargo de Salud y Seguridad Alimentaria, recibió con agrado el resultado de la votación, destacando que “la ingesta cada vez mayor de grasas trans ha sido una gran preocupación para los médicos, como yo, durante muchos años, y numerosos estudios científicos han demostrado que había que hacer algo al respecto; el voto favorable de hoy es un paso adelante ya que liderará las acciones concretas para eliminar las grasas trans producidas industrialmente, en beneficio de los ciudadanos de la UE. Tras el examen del texto por parte del Parlamento, espero una adopción final del Reglamento para la primavera de 2019”.

El objetivo prioritario de la mencionada medida es el de proteger la salud de los consumidores y promover opciones de alimentos más saludables para los europeos.

A lo largo de los años, varios estudios científicos, incluido uno reciente de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, han enfatizado que las ingestas dietéticas de ácidos grasos trans deben ser lo más bajas posibles para evitar riesgos para la salud.

En concreto, el límite máximo establecido hoy corresponde a dos gramos de grasas trans por cada 100 gramos de grasa en los alimentos destinados al consumidor final. El Parlamento Europeo tiene ahora dos meses para examinar el borrador del Reglamento.