Opinión de Antonio Palomo: BIOSOFÍA

Opinión de Antonio Palomo: BIOSOFÍAOpinión de Antonio Palomo: BIOSOFÍA

Ante la lectura del informe del Comité Científico de la Peste Porcina Africana del MAPA, con una extensión de 71 páginas, me han comentado numerosas cosas, y quiero destacar un par de ellas de la semana pasada, bien opuestas. Una compañera se pronunció diciendo: “Cuánta ciencia y qué apasionante trabajo tenemos”, y un compañero: “Un trabajo muy bien estructurado, pero con mucha paja y poco grano”. Es un ejemplo más de como se ve hoy la ciencia, incluso por personas con cierta cercanía a la misma. Si nos vamos a quienes están muy alejados, o incluso a las personas con posturas anticiencia, escépticos científicos y negacionistas: la batalla está perdida. Entre ellos hay algunas diferencias básicas, pero no menos interesantes, como las hay entre los dos compañeros que he mencionado, y que bien conozco. Algunos confunden las respuestas acabadas con los interrogantes que buscan la certeza.

La anticiencia asume un rechazo al método científico como forma de conocimiento válido. El escepticismo científico la cuestiona para verificar sus postulados en base a un uso poco apropiado y en la mayoría de los casos con lagunas de información. Los negacionistas van un poco más lejos, negando los propios hechos científicos ya probados. El conocimiento, por muy técnico que sea, puede ser una fuente de sabiduría. Dado los tiempos que corren, considero que sería bueno recuperar la relación entre las ciencias y las humanidades, conocida hoy como biosofía, aunque quizás haya demasiadas personas muy alejadas de ambas. ¿No será porque la biosofía es una mirada humilde de quien busca desarrollar su cerebro mediante el estudio científico de la biología? Albert Einstein pensaba que la coherencia y simplicidad deben regir la ciencia. Quizás que la deficiencia de ambas facultades en la sociedad actual del no y del si a la guerra esté en el fundamento de los problemas que nos embargan. Ya decía el Premio Nobel de Física Marck Planck que la grandeza y torpeza humanas van juntas.

Esto no es nuevo, ya en el siglo XVII, en los albores de la Revolución Científica, entraron en conflicto quienes aprobaban la ciencia como Robert Boyle, y quienes eran escépticos como Thomas Hobbes. Este segundo ya planteaba que el comportamiento humano no es racional, lo que me hace estar de acuerdo con ambos, aunque con uno más que con el otro. Actualmente, en la era de las comunicaciones y redes sociales, los medios anticientíficos están recibiendo un gran apoyo de organizaciones para promover noticias falsas, como Natural News, Global Revolution, TruthWiki, The AntiMedia y GoodGopher, lo cual hace que estemos en un momento delicado en la ciencia. Leyendo con detenimiento el nombre de estas, ya podemos hacernos una idea. Si a esto se le suman algunas corrientes políticas, tenemos la tormenta perfecta. Pongo el ejemplo de la comparecencia de nuestro ministro de Agricultura en el Senado el pasado 26 de febrero, donde una senadora del Grupo Parlamentario Plural le interpeló por la eficacia de las medidas frente a la PPA en Catalunya, a lo que respondió que un tema tan grave apela a la unidad institucional, donde la cooperación de todas las administraciones públicas es necesaria y también, la de los partidos políticos y grupos parlamentarios. Estoy totalmente alineado de plano, pensando que también es esencial que trabajemos todos juntos con los basamentos científicos, apoyándonos entre empresas, productores, veterinarios y administración, apelando al consenso que no al disenso. Trabajemos con responsabilidad con amplitud de miras y dejando de lado los intereses particulares. Hasta el infierno tiene sus leyes, que decía el polímata alemán Goethe hace más de dos siglos.

En filosofía se habla de las dos culturas al referirse a la ciencia y las humanidades, donde en estos momentos somos testigos de un amplio número de especialistas ignorantes, como llegamos a la conclusión en una conversación con varios compañeros de la asociación americana de especialistas en porcino. Por ello, pienso que la biosofía (del griego bios – vida y sophia, sabiduría), es decir “sabiduría de la vida”, que combina ciencia, filosofía y espiritualidad, debemos considerarla para solucionar la crisis sanitaria en la que estamos inmiscuidos, de forma consciente y con bases éticas. En este punto, considero que la honestidad y el respeto en lo que se comparte y divulga deben ser bases troncales del proceso. Por eso me gusta participar en seminarios, que viene de semilla, al tiempo que humanizar la ciencia, que significa hacerla afable y familiar, tanto a los compañeros de profesión como a los trabajadores a pie de granja y personas de mi entorno. Es por ello por lo que creo en la biosofía. En este sentido me place intercambiar opiniones con científicos de amplitud de miras o posturas diferentes a las mías, siempre y cuando se cumplan las bases mencionadas. Esto bien lo expresó en su escrito “Construir, habitar y pensar” el gran filósofo alemán del siglo XX Martín Heidegger, quien vivió los mismos años que mi Padre, otro gran humanista con gran respeto a la ciencia y con una enorme sabiduría de la vida.

Mi primogénito me inculcó aquello de “aprender, y aprender de quienes saben, lo que requiere humildad por nuestra parte”. Conocer a las personas que nos construyen y a las que nos destruyen, nos debe invitar a seleccionar a quién nos acercamos y de quién nos alejamos. Y todo ello teniendo en cuenta la biosofía, esa alquimia de mezclar la ciencia y la filosofía. Estoy de acuerdo con Simone Weil, que decía que el verdadero objeto de la ciencia debe ser hacer el bien, como lo fue la ciencia antigua y no tanto el poder.

Coordenadas semana 11:  XVI FORO ANVEPI – Sevilla

“Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio humano” Albert Einstein (14 marzo 1879-1955) Físico alemán de origen judío. Premio Nobel de Física 1921

 

Date de alta y recibe nuestro 👉🏼 Diario Digital AXÓN INFORMAVET ONE HEALTH

Date de alta y recibe nuestro 👉🏼 Boletín Digital de Foro Agro Ganadero

Noticias animales de compañía

Noticias animales de producción

Trabajos técnicos animales de producción

Trabajos técnicos animales de compañía

Resumen de privacidad

Las cookies y otras tecnologías similares son una parte esencial de cómo funciona nuestra Plataforma. El objetivo principal de las cookies es que tu experiencia de navegación sea más cómoda y eficiente y poder mejorar nuestros servicios y la propia Plataforma. Aquí podrás obtener toda la información sobre las cookies que utilizamos y podrás activar y/o desactivar las mismas de acuerdo con tus preferencias, salvo aquellas Cookies que son estrictamente necesarias para el funcionamiento de la Plataforma. Ten en cuenta que el bloqueo de algunas cookies puede afectar tu experiencia en la Plataforma y el funcionamiento de la misma. Al pulsar “Guardar cambios”, se guardará la selección de cookies que has realizado. Para más información puedes visitar nuestra Política de Cookies. Política de cookies