Animalistas plantean aplicar el modelo francés de ayudas y prevención de daños para la protección del lobo

La Asociación Animalista Libera ha recabado hasta el momento más de 31.000 firmas en su petición para “acelerar al máximo los trámites administrativos que permitan publicar la protección del lobo ibérico en el Listado de Especies de Protección Especial (LESPRE) y, a su vez, en el Boletín Oficial del Estado (BOE)”, según informan.

Esta organización plantea, además, el estudio del modelo francés de protección “y su decidido apoyo económico más amplio para el sector productivo primario frente a los titubeos de comunidades autónomas como Galicia, cuyas partidas presupuestarias son insuficientes para paliar daños y para financiar métodos preventivos”.

“En el caso galo las cuentas superan los veinte millones de euros cada año e incluyen la financiación total de estudios para diseñar el mejor sistema de prevención de daños del carnívoro y la creación de equipos técnicos que posibiliten implementar con garantías estas medidas”, expone. Además, explica que también cubre entre el 80 y el 100% del coste de elementos como cierres fijos y pastores eléctricos.

Con respecto a los daños ya provocados, apunta que Francia descuenta las indemnizaciones si el ganadero no ha tomado medidas preventivas, “pero paga con fondos públicos las pérdidas directas por animal, condicionantes de producción y hasta casos donde no el animal haya desaparecido”.

Libera señala que este sistema, “con sus ventajas y carencias, puede ser un buen modelo para estudiar su implantación en Galicia, teniendo en cuenta que cada vez más países adoptan políticas proactivas de conservación de la biodiversidad y dejan la caza apartada por su ineficacia y su ineficiencia científica”.

Mientras, los animalistas lamentan “que todavía existan sectores cuya influencia política posibilite posturas tan surrealistas como la esgrimida por la Xunta de Galicia, que ahora rechaza emplear fondos de la Política Agraria Común (PAC) para financiar actuaciones que solo benefician al sector productivo”.

Al respecto, incide en que el plan francés “se renueva cada seis años”. Frente a ello, denuncia que el Plan de Xestión do Lobo “lleva sin aplicarse en su totalidad desde su publicación en 2008”.