29/10/2018

La problemática del raboteo en el ganado porcino (II Parte)

Continúa aquí la segunda parte de este trabajo referido a la problemática del raboteo en el ganado porcino, cuya primera entrega se publicó en el boletín número 108 de fecha 3 de julio del presente año 2018.

Según una serie de estudios consultados, el corte de la parte distal de la cola hace que la zona que se deja sea más sensible y, por esta razón, el animal reacciona antes cuando le muerden y se aparta, mientras que si la cola está entera, podrían morderle su extremo y el animal no notarlo hasta que el daño fuera más grave.

También hay estudios que dicen que el efecto de corte de parte de la cola deja al animal con la sensación de que todavía “siente” pues tras amputar un miembro se forman “neuromas” y hay una sensación de dolor crónico, a diferencia del corte de colmillos o la castración, que es un dolor agudo.

Según la EFSA si no se cortan las colas, sí hay mordeduras de colas pero, en general, no son tantas como para justificar que se haga en todos los cerdos ¿Qué elegimos entonces, cortar el rabo a todos (y todos con dolor) y que solo alguno sea mordido, o no cortar (y ninguno con dolor) y que alguno más sea mordido?

Es curioso que este problema de la caudofagia no se dé en jabalí y muy poco en el cerdo sujeto a modelos de explotación extensivos. Por tanto, se podría vincular el tema de la caudofagia al hecho de no dejarles hozar y aunque se ha evolucionado genéticamente en otros parámetros, no se les ha inhibido el instinto de buscar comida, aunque se la facilitemos. Esto explicaría que en el cerdo sujeto a modelos intensivos de producción, con abundante paja, también se den casos de mordeduras de cola.

La otra situación que no acaba de resolverse es la del Material Manipulable, pues Europa aún no tiene claro qué vale y qué no. Sí que hay catalogados una serie de materiales como elementos óptimos, subóptimos y prohibidos, pero las experiencias prácticas ponen de relieve que, con el tiempo, algunos materiales dejan de poderse utilizar si no se enriquecen, como es el caso de las cadenas. Por esta razón el interés real en la utilización de estos materiales solo es a corto plazo, si no se van renovando.

Al día de hoy disponemos de la Recomendación (EU) 2016/336 de la Comisión de 8 de marzo de 2016 respecto de la aplicación de la Directiva 2008/120/CE del Consejo relativa a las normas mínimas para la protección de cerdos en lo que se refiere a medidas para disminuir la necesidad de practicar el raboteo (se adjunta al final de este trabajo).

Pero, hemos de estar atentos a lo que se nos vaya pidiendo desde la Administración. Parece que el sector porcino no ve la posibilidad de cambiar la situación actual sin que ello afecte negativamente a la rentabilidad. No obstante, todo parece indicar que se le va a demandar que actúe en el sentido de no rabotear.

Para concluir; quiero dar las gracias a Enma Fábrega del IRTA por su magnífica información.

Anexo:

RECOMENDACIÓN (EU) 2016/336 DE LA COMISIÓN de 8 de marzo de 2016 respecto de la aplicación de la Directiva 2008/120/CE del Consejo relativa a las normas mínimas para la protección de cerdos en lo que se refiere a medidas para disminuir la necesidad de practicar el raboteo LA COMISIÓN EUROPEA,

Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y, en particular, su artículo 292, Considerando lo siguiente:

(1) La Directiva 2008/120/CE (Directiva 2008/120/CE del Consejo, de 18 de diciembre de 2008, relativa a las normas mínimas para la protección de cerdos (DO L 47 de 18.2.2009, p. 5) ) del Consejo requiere que los Estados miembros velen por que el raboteo no se lleve a cabo de forma rutinaria, sino únicamente cuando existan pruebas de que se han producido lesiones de las tetillas de las cerdas o las orejas o los rabos de otros cerdos.

(2) El raboteo de los cerdos se lleva a cabo para prevenir la caudofagia, un comportamiento anormal que tiene diferentes orígenes. Esta práctica puede causar dolor a los cerdos y, por tanto, es perjudicial para su bienestar

 (3) La Directiva 2008/120/CE establece que antes de practicar el raboteo se adopten otras medidas para prevenir la caudofagia y otros vicios teniendo en cuenta las condiciones ambientales y la carga ganadera. Por esta razón, las condiciones ambientales o los sistemas de gestión deberán modificarse si resultan inadecuados.

(4) La Directiva 2008/120/CE también establece que los Estados miembros deben asegurarse de que los cerdos tengan acceso permanente a una cantidad suficiente de materiales que permitan actividades de exploración y manipulación adecuadas, como paja, heno, madera, serrín, compost de setas, turba o una mezcla de los mismos («materiales de enriquecimiento»), que no comprometa la salud de los animales.

(5) La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha emitido dictámenes científicos respecto de los riesgos asociados con la práctica de la caudofagia en los cerdos (http://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/611  ) y ha indicado posibles formas para reducir la necesidad de practicar el raboteo; también ha emitido un dictamen científico en relación con el enfoque multifactorial del uso de medidas basadas o no en animales para evaluar el bienestar de los cerdos (http://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/3702 ). Las conclusiones de estos dictámenes científicos deben tenerse en cuenta al adoptar las mejores prácticas a las que hace referencia la presente Recomendación.

(6) Los Estados miembros aplican sistemas de cría distintos. Por tanto, es preciso recomendar a nivel de la Unión las mejores prácticas para reducir la necesidad de practicar el raboteo, así como soluciones optimizadas para el suministro de materiales de enriquecimiento.

 (7) La presente Recomendación debe aplicarse de conformidad con las disposiciones de la Directiva 2008/120/CE y de otros actos legislativos de la Unión aplicables al bienestar de los cerdos.

HA ADOPTADO LA PRESENTE RECOMENDACIÓN:

  1. Al aplicar los requisitos generales en relación con la prevención de la caudofagia y, por consiguiente, la reducción del raboteo rutinario, como se establece en el anexo I de la Directiva 2008/120/CE, los Estados miembros deben tener en cuenta las orientaciones en materia de buenas prácticas basadas en los conocimientos científicos que se mencionan en los apartados 2 a 7.
  2. Se recomienda a los Estados miembros que: a) se aseguren de que los explotadores de empresas ganaderas llevan a cabo una evaluación del riesgo de incidencia de caudofagia mediante indicadores basados en animales y otros indicadores («la evaluación de riesgo»), y b) establezcan criterios de cumplimiento de los requisitos establecidos en la legislación y los pongan a disposición de público en un sitio web.
  3. Al llevar a cabo la evaluación de riesgo se controlarán los parámetros siguientes: a) los materiales de enriquecimiento suministrados; b) la higiene; c) el confort térmico y la calidad del aire; d) el estado sanitario; e) la competición por los alimentos y el espacio; f) la dieta. Sobre la base de los resultados de la evaluación de riesgo, debe considerarse la posibilidad de introducir modificaciones de gestión adecuadas, como suministrar materiales de enriquecimiento adecuados, unas condiciones ambientales adecuadas, garantizar un buen estado sanitario y/o suministrar una dieta equilibrada para los cerdos en las explotaciones ganaderas.
  4. Los materiales de enriquecimiento deben permitir cubrir todas las necesidades esenciales de los cerdos sin comprometer su salud. Para ello, los materiales de enriquecimiento deben ser seguros y presentar las siguientes características: a) ser comestibles, a fin de que los cerdos puedan comerlos u olerlos y, con preferencia, aportar beneficios nutricionales; b) ser masticables (a fin de que los cerdos puedan morderlos); c) ser explorables (para que los cerdos puedan explorarlos), y d) ser manipulables, de forma que los cerdos puedan modificar su aspecto o estructura o cambiarlos de lugar.
  5. Además de las características enumeradas en el apartado 4, los materiales de enriquecimiento deben suministrarse de forma que: a) sean de interés sostenible; es decir, que fomenten el comportamiento exploratorio de los cerdos y sean sustituidos y repuestos con regularidad; b) sean accesibles a la manipulación bucal; c) se suministren en cantidades suficientes, y d) sean limpios e higiénicos.
  6. A fin de cubrir las necesidades esenciales de los cerdos, los materiales de enriquecimiento deben reunir todas las características enumeradas en los apartados 4 y 5. Para ello, los materiales de enriquecimiento deben agruparse en las categorías siguientes: a) materiales óptimos: materiales que reúnen todas las características enumeradas en los apartados 4 y 5, y que, por tanto, pueden utilizarse de forma independiente; b) materiales subóptimos: materiales que reúnen la mayor parte de las características enumeradas en los apartados 4 y 5, y que, por tanto, deben utilizarse en combinación con otros materiales; c) materiales de interés reducido: materiales que proporcionan distracción a los cerdos, pero que no cubren sus necesidades esenciales y que, por tanto, deben suministrarse junto con materiales óptimos o subóptimos.
  7. A fin de controlar que los cerdos tengan acceso a suficientes materiales de enriquecimiento adecuados, los Estados miembros deben velar por que los explotadores de empresas ganaderas apliquen las mejores prácticas en relación con los indicadores adecuados para vigilar el bienestar de los cerdos que crían. El método utilizado para supervisar el acceso a los materiales de enriquecimiento debe incluir controles basados en lo siguiente: a) indicadores en los animales, como la presencia de rabos mordidos, lesiones cutáneas y/o comportamiento anormal en los cerdos (como que muestren poco interés en los materiales de enriquecimiento proporcionados, se peleen para utilizar los materiales de enriquecimiento, muerdan elementos distintos de los materiales de enriquecimiento proporcionados, entierren sus heces o, en el caso de las cerdas, aumente su comportamiento de nidificación falsa), y b) otros indicadores, como la frecuencia de renovación, la accesibilidad, la cantidad y la higiene de los materiales de enriquecimiento proporcionados.
  8. La Comisión debe vigilar la aplicación de la presente Recomendación y proporcionar en un sitio web de la Comisión accesible al público información más pormenorizada sobre las mejores prácticas a las que se hace referencia en los apartados 2 a 7, en consonancia con los conocimientos científicos pertinentes más recientes.
  9. Los Estados miembros, con la participación activa de los explotadores de empresas ganaderas, deben llevar a cabo una difusión adecuada de las mejores prácticas a las que se hace referencia en los apartados 2 a 7.

 Hecho en Bruselas, el 8 de marzo de 2016. Por la Comisión Vytenis ANDRIUKAITIS Miembro de la Comisión.

Fernando Laguna Arán

Veterinario e Ingeniero Técnico Agrícola

ADS porcino Hoya de Huesca y ADS porcino Santa Orosia de Jaca.

 

 

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