9/4/2018

Animalistas, veganos y cía. vs. la proteína animal

¡Es cierto! llevo una buena temporada en plan “pesado y reiterativo”, lo reconozco y pido disculpas a todos ustedes por ello. Últimamente, tanto en mis clases, como en mis conferencias, en mis apariciones públicas y también aquí, en mis notas del Boletín del Foro Agro-Ganadero incido, una y otra vez, en la temática de las presiones directas e indirectas que tiene que soportar la producción pecuaria; de forma muy especial, aunque no exclusiva, la sujeta a modelos intensivos de producción.

Y también incido reiterativamente ¡es verdad! en las coacciones, más o menos veladas, que diversos colectivos como, por ejemplo, veganos y animalistas ejercen, cada vez con mayor frecuencia, sobre el último eslabón de la cadena alimentaria y sobre el canal Horeca.

Pero es que la semana pasada me he visto inmerso en unas circunstancias vinculadas a lo referido en el párrafo anterior, que me han afectado y que me han llevado a escribir estas líneas.

La primera: me reuní, en razón de mi próximo viaje profesional a América Central, con el responsable de compras de una conocida cadena de hoteles, muy presente en el Caribe, que me manifestó su preocupación porque ya "le han sugerido amablemente" que su cadena, a corto plazo, deje de consumir huevos de gallinas alojadas en jaulas y pollos criado de "forma inhumana", si no quieren verse sometidos a una campaña de presión en España y, sobre todo, en las zonas turísticas donde operan.

La segunda: fui a almorzar con un colega a un conocido restaurante, aquí en Madrid, y al verme el Maître, viejo y estimado conocido (su hijo fue alumno nuestro), se me acercó y me espetó; “por favor, no pida hoy “huevos rotos”; los hemos quitado de la carta ante las presiones y amenazas que estamos sufriendo por parte de ciertos colectivos; nos quieren obligar a ofertar, indicándolo en la carta, sólo huevos de gallinas en libertad".

La tercera: la mayor cadena de distribución alimentaria de nuestro país acaba de anunciar que no será a partir del año 2025 (cómo había acordado con los “proteccionistas animales" hace un par de meses) sino que será dos años antes, en 2023, cuando pondrá a la venta en los expositores de todos sus aproximadamente 1.650 establecimientos únicamente huevos tipo 2, 1 ó 0 (luego; la condena a muerte en este macrogrupo empresarial del huevo tipo 3 para consumo directo se adelanta 2 años).

La cuarta: un buen amigo y veterinario de pro, me hace llegar un WhatsApp que tiene el “atractivo título”: Alumnas de Veterinaria de la UCM nos cuentan la situación de los animales en la facultad (obviamente, lo aclaro para evitar ya de entrada malos entendidos, se refieren a los animales que son utilizados directamente para la docencia, las prácticas y la investigación en la mencionada facultad de veterinaria). Ustedes pueden descargar este anuncio (que corresponde a una conferencia que se va a impartir esta misma semana en la propia facultad) en el siguiente enlace: http://aulaanimal.com/?p=4055 (y verdaderamente les recomiendo que lo lean con atención).

A mí, personalmente, se me ha partido el corazón al ver como sufren estas inocentes alumnas que han llegado totalmente confundidas a una facultad de veterinaria que, miren ustedes por dónde,  es la  única de España en conseguir y renovar en tres ocasiones la acreditación EAEVE y, además, es primera en Europa en lograr ser acreditada con el nuevo sistema que aúna la inspección tradicional y la valoración de los Sistemas de Garantía de Calidad (lo que significa que hacen las cosas muy bien ¿o no?).

No sigo, porque se me ha terminado el espacio que tengo otorgado para mis notas en el Boletín, pero lo tengo cada día más claro: el porcentaje de individuos de nuestra sociedad, especialmente en el seno de la Unión Europea, atacados por el peligrosísimo virus de la "visión absolutamente antropológica de la producción animal en todas sus vertientes" aumenta, año tras año, de forma exponencial.

Lo grave es que las personas afectadas por este virus se acaban volviendo totalmente irracionales en lo que se refiere a la temática producción animal (aunque, en general, siguen siendo amables e, incluso, educadas). Pero, en algunos casos (cada vez más, lamentablemente), terminan volviéndose agresivas (lo que me recuerda, salvando todas las distancias, ciertas manifestaciones clínicas de la enfermedad de Alzheimer).

En definitiva, o nuestra sociedad encuentra pronto una vacuna contra este virus o la situación global ligada a la proteína animal se va a volver enormemente compleja y, probablemente, económicamente inmanejable (como me decía un muy buen amigo y gran ganadero refiriéndose a los animalistas: "acabarán cortando, en base a la sinrazón, nuestras raíces ganaderas, que ya tienen una antigüedad de cuatro generaciones..." ¡esta es exactamente la cuestión!).

Carlos Buxadé Carbó.

Catedrático de Producción Animal.

Profesor Emérito.

Universidad Politécnica de Madrid.

 

 

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Comentarios (6)

francisco
12/4/2018

Yo soy ganadero e invito a estos que exigen tantas formas de cuidar a los animales que vengan y me den clases practicas de como hacerlo , porque la teoría la conozco bien pero después la practica se me hace un poco mas complicada. SALUDO

Carlos Buxadé
11/4/2018

A/A Don Carlos Tabuenca Buenas tardes Carlos. Gracias por su comentario. Por lo que comenta usted acerca de la base animal de la ganadería industrial deduzco que no conoce usted muy a fondo ni “modelo europeo de producción” ni los controles que sufren las explotaciones por parte de ayuntamientos, Comunidades Autónomas, Estado y la propia Unión Europea; ni el nivel ético y profesional del 998 - 999 por 1000 de nuestros ganaderos (entre los que me incluyo, obviamente). Éstos se esfuerzan los 365 al año en hacer las cosas bien y ser cada día mejores (ahí están los datos para quién quiera verlos con objetividad y conocimiento). La base animal, sencillamente, para empezar, por razones de eficiencia y eficacia procuramos tratarla como zootécnicamente se merece. Verá usted, únicamente aquel animal de renta que se encuentra en situación de BIENESTAR ANIMAL ZOOTÉCNICO (que es el que le afecta realmente y que, por desgracia, es una condición individual lo que complica mucho todo el tema) puede expresar de la forma adecuada, técnica y económicamente hablando, todo su potencial genético (entre otras cuestiones porque se optimizara la interacción animal – medio ambiente). Luego, en la granja NUNCA la base animal es UNA COSA, sino, muy al contrario, es una parte esencial, clave, de la empresa, que merece toda la consideración, el respeto zootécnicos y nuestro agradecimiento empresarial. Esto LO ENTENDEMOS Y SABEMOS NOSOTROS, LOS GANADEROS Y LOS TÉCNICOS, MUCHO MEJOR QUE NADIE e, insisto, intentamos tenerlo en cuenta y aplicarlo todos los días del año. En este contexto LA SOCIEDAD, HABLANDO EN TÉRMINOS GENERALES, POCO O NADA NOS PUEDE ENSEÑAR sencillamente por desconocimiento. Se trata de un complejo tema de orden eminentemente técnico dónde las emociones antropológicas, fundamentadas en la buena intención aunque también en la ignorancia (que no pocas veces acompaña a personas con titulaciones universitarias), no hace otra cosa que desenfocar el tema, confundir a la opinión publica y dar pábulo a mucha demagogia biensonante pero fundamentada en muchas falsedades técnicas (demagogia de la que muchos, pero muchos, sacan un rendimiento económico para su propio bolsillo y el del colectivo que les ampara, utilizando la buena fe de la sociedad). Ello no excluye, lamentablemente, que, en el ámbito de la ganadería (tanto en la intensiva cómo en la extensiva, bien entendido), haya sujetos (que no ganaderos) que, siendo EXCEPCIONES (muy excepcionales, valga la redundancia), no se comportan con la base animal con la ética y la profesionalidad que a la que ésta tiene siempre derecho. Por supuesto, debemos denunciar inmediatamente, siempre y adecuadamente, yo el primero, a éstos malos ganaderos que tanto daño nos hacen (y por supuesto también dañan inadmisiblemente a la base animal) y, a ellos, les debe ser aplicada la ley con la máxima urgencia y con todo su rigor. Lamentablemente, se lo digo por experiencia, no es fácil erradicar la mala praxis. Cómo sabe usted muy bien, esto sucede en todo colectivo humano (ahí están, para recurrir a su ejemplo argumental, por ejemplo, los sujetos, ciudadanos aparentemente normales e incluso respetados por sus conciudadanos, que violan, matan niños, ancianos o a sus propios progenitores). Le reitero mi gratitud. Atentamente. Carlos Buxadé

MANUEL BERMUDEZ RODRIGUEZ
11/4/2018

Estimado Profesor: Después de leer su artículo y de leer el libelo que dejó en el enlace de la facultad de veterinaria de Madrid, solo puedo decir una cosa, ¡esta gente vive en "los mundos de Yupi o en su defecto de la abeja Maya"! Con todos los respetos para Maya y Yupi.¿ De verdad esta gente son las que van a heredar nuestro futuro? En vez de dar soluciones, se dedican a insultar, vejar y amenazar al resto de ciudadanos que en definitivas solo cometen un pecado..... Y no es otro que no pensar como ellos. El resto de los mortales tenemos que respertarlos , entenderlos, alabarlos y encima no enfadarlos, ¡ya está bien! ¡Basta ya! Por cierto, soy veterinario y lanzó una pregunta a los veterinarios "eco/animalistas", ¿ seríais capaces de desarrollar vuestra profesión con el rigor y ética que conlleva?

Carlos Tabuenca
11/4/2018

En el siglo XIX era socialmente aceptado que los niños trabajaran en las minas y las acerias. Con sus manitas permitian recoger el carbon de las oquedades mas estrechas. Su trabajo era considerado imprescindible para el buen funcionamiento de la economia, y se justificaba ademas que era por su bien porque aportaban un salario a su familia. En vez ser una carga, era un activo para las familias. En la actualidad el trabajo infantil es considerado una atrocidad y todos los argumentos que se utilizaban en el siglo XIX para justificarlos, son considerados taraduras de psicopata. Pues con la ganaderia intensiva pasa lo mismo. La sociedad no tolera que a los seres vivos se les trate como cosas en un proceso industrial. Cuanto antes se entienda esto desde la zootecnia, conseguiremos un mundo mejor para nosotros y los seres vivos que criamos.

Jaime Conesa
10/4/2018

amigo Carlos, nos tenemos que acostumbrar los veterinarios a estos temas tan modernos. Yo lo veo simple, el que no esté de acuerdo, que no estudie veterinaria. Que estudie biología o psicología. La culpa la tenéis vosotros, las facultades, que no ponéis filtro. La carta informativa de la Facultad de Zaragoza sobre animales de prácticas es un primer paso: informativo, el siguiente debe ser que el que no acepte esos términos: no se puede matricular. Es así de fácil. También tenéis la culpa vosotros por no publicar las posibles intoxicaciones que pueden tener los humanos por comer huevos de gallinas en libertad, entre ellas metales pesados, etc.. Si estas personas "infectadas" supieran la cantidad de tóxicos ambientales que están ingiriendo con esos huevos cambiarían de opinión. Creo que hay que machacar a la gente con nuestra obligación: Higia Pecoris, Salus Populi.

Ela
10/4/2018

si, hemos vuelto a los tiempos de la caza de brujas es cuando un grupo encapuchado mueve masas como apisonadoras de todo lo que hace que vida deje de tener varios colores y valores

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